Jaime Soler: “La investigación es como subir una montaña, te encuentras diferentes problemas por el camino, pero una vez que vas viendo la cima es muy gratificante”

La decisión de Jaime Soler de dedicarse a la investigación fue más un viaje fortuito que una elección deliberada. Tras completar sus estudios, la casualidad lo llevó al departamento de Ingeniería Química, donde su colaboración en un proyecto despertó su entusiasmo por seguir aprendiendo. Con más de una década en el I3A y como miembro del grupo de Catálisis e Ingeniería de Reactores (CREG), destaca del Instituto su papel fundamental en apoyar y fomentar la diversidad de proyectos. En este entorno heterogéneo, Soler encuentra un espacio propicio para la colaboración y el intercambio de ideas.
Por Alejandra Catalán
Jaime Soler

¿Por qué decidió dedicarse a la investigación?

Cuando uno finaliza los estudios baraja varias alternativas como enfocarse hacia la empresa privada o continuar con la docencia. En mi caso, fue un poco azaroso porque, en aquellos tiempos, teníamos que hacer el servicio militar al acabar la licenciatura, entonces había que hacer algo en aquel periodo de espera hasta que te sorteaban. Tuve la fortuna de ir al departamento de Ingeniería Química donde había la posibilidad de colaborar en un proyecto, estaba encantado de seguir aprendiendo y formándome. Disfruté mucho en esa experiencia, y parece que allí también estaban contentos con mi trabajo, por lo que fui haciendo la tesina que me llevó a hacer el doctorado.

Entonces, ¿No siempre tuvo claro a qué quería dedicarse?

No era la dirección que inicialmente esperaba tomar, se podría decir que no decidí dedicarme a la investigación, pero una cosa llevo a la otra, cogí ese carril y hasta ahora. Al final son caminos que se van abriendo y hay que decidir uno u otro. En cada momento, la intuición te va guiando, qué puede tener más proyección, qué te gusta más o menos, entonces vas tomando decisiones. La vida te va llevando, una parte de gestión propia y también otra del destino.

Cuánto tiempo lleva vinculado al I3A y qué destacaría del Instituto

Tras obtener un contrato Ramón y Cajal, me incorporé al Instituto Universitario de Investigaciones en Nanociencia de Aragón (INA). Sin embargo, en 2010 me di cuenta de que mis inquietudes y mis gustos iban más por los procesos industriales que por los materiales, por lo que en el I3A vi una oportunidad de poder continuar con proyectos o retos más relacionados con esa parte de la Ingeniería Química.

El I3A es un gran apoyo en todos los sentidos, tanto de la gente que trabaja en él como por la posibilidad de colaborar con otros grupos. Es un sitio tan heterogéneo que nadie se siente extraño o raro. Se presenta como un espacio muy bueno para colaborar, conocer gente, compartir inquietudes… La verdad que estoy muy contento de pertenecer a este Instituto.

En su grupo de investigación, ¿cuáles son sus líneas o áreas de trabajo más destacadas?

Pertenezco al CREG, es decir, al grupo de Catálisis e Ingenierías de Reactores. Antes trabajábamos más en procesos de refinería, aportando valor añadido a las diferentes fracciones del petróleo mediante el diseño de nuevos reactores o probando nuevos catalizadores. Pero, de un tiempo a esta parte, nos hemos definido más por procesos sostenibles debido a que se atisba ya el final de la era del petróleo. En este caso, estamos utilizando metanol como vector energético buscando sintetizarlo a partir de fuentes no contaminantes como el hidrógeno o el CO2 que pueden venir de producción renovable. Así, este compuesto puede ser un punto de partida para síntesis de olefinas, muy útiles a nivel industrial, incluso para producir gasolinas sintéticas. También, mis compañeros trabajan con hidrógeno, por lo que hacemos bastante interacción entre nosotros y podemos llevar a cabo el desarrollo de nuevos reactores que sean más eficientes y más sostenibles.

Algún proyecto en marcha que quiera destacar

Ahora, estamos al comienzo de un proyecto en el Plan Nacional para diseñar un nuevo reactor que permita obtener metanol de una manera más eficiente que usando los métodos tradicionales. Desarrollando nuevos reactores de lecho fluidizado podemos aumentar el rendimiento con el consiguiente ahorro económico y favorecer la integración en un sistema de producción en continuo. En esa vía también tenemos un proyecto de prueba de concepto, un paso más hacia el escalado posterior.

En el futuro de su área de investigación, ¿hay tendencias o desafíos que le parezcan particularmente interesantes o importantes?

A largo plazo, sería poder integrar todos estos desarrollos en el reactor, a nivel de laboratorio, en un proceso global, es decir, desde el punto de vista de la generación, almacenamiento y utilización del metanol como materia prima para otros usos. Por ejemplo, integrarlo a partir de hidrógeno renovable y CO2, obtener ese metanol y poder suministrar ya con una cierta calidad para otros procesos. Hacer la integración completa del sistema es el reto futuro.

¿Qué es lo que más disfruta de su profesión? ¿Y lo que menos?

Lo que más gusta es generar conocimiento, evidentemente, nos basamos en trabajos previos, pero poder hacer algo que otra gente no ha hecho o solo lo ha atisbado es algo que desde el punto de vista profesional te da una satisfacción enorme. Sientes que estás creando algo novedoso, que no se ha hecho antes. Además, este sentimiento aumenta si lo combinas con, al ser profesor de universidad, poder transmitirlo a tus estudiantes

Lo que menos la parte de gestión, que es lo más pesado, el tener que rellenar informes, tener que pedir presupuestos para todo… Por fortuna tenemos en el I3A mucho apoyo, pero aun así sigue siento una tarea ardua y poco gratificante.

¿Qué le diría a quien esté pensando dedicarse a la investigación?

Le diría que no lo dude, el camino es difícil y a veces uno piensa que no hay más oportunidades, hasta aquí he llegado, pero por una vía o por otra siempre surgen nuevos desafíos. Es una carrera de fondo para la que hay que estar preparado para elegir bien, reinventarse, buscar nuevos contactos… Es como subir una montaña en la que te vas encontrando diferentes problemas por el camino, pero una vez que vas viendo la cima, la motivación sube y es algo muy gratificante al final.

DE CERCA…

Qué estudió: Licenciatura en Ciencias Químicas

Un sueño por cumplir: Como me crie en un pueblo muy chiquitito llamado Villadoz, en la comarca de Daroca, siempre vi la posibilidad de viajar como un reto.

Un viaje: Si tuviese que quedarme con un destino soñado sería San Francisco porque siempre lo he visto en las películas y me ha llamado mucho la atención.

A qué se dedica en su tiempo libre: Debido a mi procedencia del espacio rural me gustan los espacios abiertos, pasear o sentarme en una terraza a tomar algo. También el deporte, aunque no practicarlo sino verlo, es un entretenimiento con el que me distraigo y aparto las preocupaciones un rato.

Un libro: El Perfume

Una película: El club de los poetas muertos, Volver a empezar o Blade Runner.

Cantante favorito: Bruce Springsteen

Cómo se definiría: Una persona tranquila, que le gusta interactuar con la gente, que ha ido superando su timidez y abriéndose al mundo desde niño poco a poco. Me gusta disfrutar de las pequeñas cosas de la vida.

Enlaces

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